Luces y sombras

¿Estamos ante una gran revolución? No lo creo del todo, al menos en lo que a un corto periodo de tiempo se refiere –entiéndase, quizás, 6 u 8 años-. Más adelante, el postre parece apetitoso. Pero en las escuelas actuales, no van a cambiar drásticamente las cosas por mucho que llegue la web 2.0 y todo su repertorio. Clases, alumnos, profesores, materias que aprender, libros, libretas, bolígrafos y lápices. Todo se va a mantener de forma similar porque, para empezar, en la mayoría de centros escolares aún faltan muchos medios para poder tener aulas actualizadas tecnológicamente. Y otra es que el profesorado va innovando pero a ciertas edades algunas cosas resultan más difíciles que otras. No se trata de que el menda pretenda cortar las alas a nada ni nadie, más que nada es darse de bruces con la realidad del momento. Y seguro que existirá la individualidad que romperá algunas de estas reflexiones, pero me temo que no es la regla general y por tanto es a lo que debemos atenernos, aunque nos pese.

¿Esto significa, por tanto, que todo este generoso catálogo de recursos gratuitos no reportará beneficios y se desperdiciará? ¿Y quién ha dicho eso? No, para nada. Para empezar, los que estamos haciendo este curso vía Internet ya estamos demostrando ganas de mejorar lo presente y creo que, paulatinamente, podremos ir introduciendo novedades y métodos que, siempre en función de la edad a la que se dirijan, reportarán mejoras sensibles. Pretendemos poner en común ideas, planteamientos, inquietudes y conceptos que luego serían susceptibles de ser trabajados en las escuelas –realmente estas herramientas pueden dar de sí en su máxima expresión a partir de ESO, pero en Primaria el ámbito se acota a un Sexto o un Quinto predispuesto-. Y de nuestra capacidad de embeber esta nueva filosofía dependerá que seamos el cebo –bien entendido, por supuesto- para que las futuras generaciones aprovechen el aluvión de posibilidades que se nos viene encima.

De todos modos, prefiero decantarme por la cautela ante el éxito espontáneo generado. La novedad siempre es un buen aliado en estos casos, pero acaba decayendo porque precisamente lo novedoso deja de serlo. Y es que nadie puede estar en la vanguardia eternamente. Con mesura, la web 2.0 traerá consigo beneficios y mejoras, seguro, pero si vamos denostando a marchas forzadas sistemas y maneras tradicionales que la experiencia de años ha ido demostrando que son tremendamente útiles nos podemos ver frustrados en nuestra tarea. Tendremos a hachas ante el ‘qwerty’ pero, en ocasiones, es mejor estar callado que decir sandeces.

 

posted by Raúl on 14:10 under , ,

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